Cuando te estás formando y también en la práctica clínica, leemos y estudiamos como la infancia condiciona nuestros comportamientos, nuestra personalidad, las virtudes y las carencias que tenemos, se hace referencia desde distintos planteamientos cómo nuestras vivencias y nuestra percepción personal de las situaciones nos han marcado, lo que para unos es algo sin importancia, para otros por diferentes factores como la sensibilidad ha podido marcar y en algunos casos traumatizar.
Se estudia sobre todo cuando las pautas o conductas educativas han sido deficientes, cuando los padres, no han podido o sabido dar los refuerzos o el cariño muy importante para que ese niño crezca de una forma saludable donde pueda desarrollar todas sus potencialidades. Me refiero a padres, pero claro está que el desarrollo de un niño entran en juego múltiples factores, aunque los cuidadores (generalmente los padres) son figuras clave.
Pero hacer mención aquí a la otra cara de la moneda, padres…. Muy eficientes. Padres que han sobresalido en muchas facetas de su vida, que han sabido manejarse tanto socialmente, como económicamente como emocionalmente. Padres, que brillan, que allí donde van son el centro y son queridos porque son eficientes y efectivos.
Papas que son referentes también para mucha gente de alrededor que les pide consejo en muchas ocasiones.
¿Que puede ocurrir con sus hijos? Lo que con mayor probabilidad se puede dar es que haya INSEGURIDAD a enfrentarse a distintos escenarios que la vida depara, ya que igual que estos padres son muy eficientes en sus vidas, pueden intentar ayudar a sus hijos a que se desarrollen lo mejor posible, y esto entraña que les resuelvan las dificultades con las que estos niños, adolescentes e incluso adultos se encuentren en su desarrollo, que tomen decisiones por ellos , ya que suelen ser las más adecuadas, pero a la vez esto puede crear una inseguridad en el hijo bastante importante interiorizando que por sí mismo no sabe tomar decisiones o son más inadecuadas que las del progenitor cuando en realidad no ha tenido ese aprendizaje y se le ha dado hecho, digamos que no se le da la oportunidad de equivocarse.
Pero esto puede también acentuarse si además cuando el hijo empieza a tomar sus decisiones, los papas se enfadan si no cuentan con ellos, critican cualquier decisión que no es como ellos quieren y consideran que no es adecuada, y les cuesta aceptar que ya cada vez hay más independencia entre ambos. Aquí a la vez de la inseguridad de empezar a tomar las riendas de su vida contará con la no aprobación del progenitor.. y este peso puede ser muy grande para él.
De pequeñas inseguridades que poco a poco se van salvando y desarrollar un cuadro de ansiedad bastante importante y a veces incapacitante es lo que se puede dar, ya que tarde o temprano, la persona ha de enfrentarse a su primer trabajo, arreglar papeles con diferentes compañías.
También en otros casos son personas dependientes que buscan el sustituto del progenitor en la pareja, y es esta la que toma las decisiones importantes.
De aquí destacar la importancia de acompañar pero que sean ellos los que poco a poco tomen las riendas de sus vidas, de su futuro y tomen el protagonismo en sus vidas.

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